Hay jóvenes que son muy perceptivos y ello les permite “descubrir” conocimientos que son secretos y el problema es que lo vuelven juego y no conocen el nivel de peligro que ello puede entrañar. Los conocimientos que voy a referir hacen parte del elevado secreto de ciertas sociedades ocultistas en donde se los practica con la guianza de personas conocedoras del nivel de riesgo y capaces de enfrentarse a eventualidades.
Un joven pone su mano en la garganta de otro joven y ejerce presión firme y suave sobre las carótidas hasta que el otro cae al suelo. De esta manera se sale al astral y es una forma socorrida para salir al astral y hacer trabajos o combates astrales. El nivel de peligro es que suspende el flujo sanguíneo al cerebro y ello es peligroso cuando se tiene el colesterol alto, la presión alta o se han sufrido accidentes cerebro vasculares. Los jóvenes afortunadamente no suelen tener esas dolencias. Si un joven se excede le puede causar la muerte al otro. En ese momento del trance un joven puede resultar propenso a la posesión de espíritus y no siempre buenos.
Un joven hace poner a otro paralelo y junto a la pared. Le dice que se ponga en cuclillas y mirando la pared. Le indica que respire rápido, rapidísimo y al ratico, como 5 minutos, le indica que se pare rápidamente y él le coloca las manos en la espalda y le aprisiona contra la pared impidiéndole respirar. El joven se desploma. Este ejercicio es peligroso por razones similares al anterior.
Un ingeniero amigo mío cuando le mostré estos ejercicios se fue a vivir a New York y el disfrutaba “ matando” a sus amigos y por ello percibía cantidades importantes de dinero.